Cómo aplicar el concepto de sostenibilidad en la cocina

La sostenibilidad en la cocina es tan válida como la que puedes llevar a cabo en tus salidas al campo o conducciones por la ciudad.

Al fin y al cabo, la reducción de la huella ecológica general equivale a la suma de las disminuciones de cada uno. Cada acción individual que se haga en esta dirección cuenta.

Y comer, como es un acto que repetimos a diario, no deja de ser uno de los que más puede aportar al objetivo final de proteger la naturaleza. Aparte, puedes lograrlo apostando por la dieta mediterránea y fácil de cocinar.

No dudes que cocina sostenible y saludable son dos conceptos que van juntos. Presta atención.

¿Cómo aplicar la sostenibilidad en la cocina?

A continuación, te damos algunos consejos para que tu manera de cocinar sea sostenible. Toma nota.

Compra los productos de temporada

Además de que su sabor va a ser más intenso y vas a poder disfrutar de todas sus propiedades, no van a tener que ser transportados desde zonas lejanas hasta llegar al supermercado y luego a tu mesa. Por tanto, eliminando esta logística se van a liberar menos gases contaminantes a la atmósfera.

Apuesta por el comercio de proximidad

Es una ventaja asociada a la anterior. Evitando las largas cadenas de distribución, favoreces el comercio local y las prácticas justas en materia de salarios y otras condiciones laborales.

Planifica tu compra

Si sabes con antelación qué menús vas a preparar durante la semana, no vas a desperdiciar tanta comida y reduces los desplazamientos a realizar para hacerte con ella.

Ahorra en envases

Por ejemplo, si, cuando vas a hacer la compra, te llevas tu propia bolsa de tela para transportar los alimentos. Conviene reducir el gasto en las de plástico y otros productos que no son biodegradables.

Apuesta por una dieta sana

Las grandes explotaciones ganaderas generan una alta contaminación. En consecuencia, si optas por una dieta con una mayor proporción de vegetales, consigues disminuir una proporción del agente contaminante de esta producción de carne.

Sé un consumidor crítico

Premia con tus compras a los proveedores que priorizan la producción de productos ecológicos. Busca, por consiguiente, los certificados bio en las etiquetas.

Ahorra agua en tus lavados

¿Sabías que el lavavajillas gasta, en este aspecto, menos que limpiar los platos a mano?

Guarda la comida de forma eficiente

No hace falta que toda vaya a la nevera, pues también puedes meterla en recipientes herméticos y seguros. Si lo haces bien, va a seguir manteniendo sus propiedades largo tiempo.

Cocina de forma sostenible

Hoy en día puedes apostar por electrodomésticos eficientes y utensilios de cocina que regulan las temperaturas y los tiempos de cocción para gastar la mínima energía.

Apuesta por la durabilidad

Compra ollas y cacerolas hechos con materiales que tengan una vida útil prolongada.

En definitiva, la sostenibilidad en la cocina depende de una combinación de acciones planificadas y tendentes a optimizar los recursos empleados.

Aprendiendo de estos 5 errores con sartenes: los expertos comparten su sabiduría

¿Te resulta complicado encontrar una sartén perfecta para cocinar entre las que acumulas en tu cocina? Es muy probable que cometas alguno de los errores con sartenes más habituales. Descubre cuáles son para evitarlos.

Los 5 principales errores con sartenes

El uso de sartenes conlleva su lógico desgaste, pero de ahí a no tener ni una sola sartén que te permita cocinar decentemente va un mundo. Toma nota de los errores que, probablemente, llevas a cabo sin saberlo.

1. Añadirle agua justo después de cocinar algo

La idea parece buena, pero es perjudicial. Si crees que así vas a poder lavar mejor tu sartén, te equivocas. Además, este error ayuda a terminar con la capa que la protege en menos tiempo. El cambio brusco de temperatura provoca que el material antiadherente pierda su eficacia. Mejor, déjala enfriar un rato y luego la lavas.

2. Quemar su parte exterior de forma inconsciente

Poner el fuego al máximo solo sirve para dispersar el calor y para que se quemen el asa y la parte exterior más fácilmente. Es más recomendable usar un fuego medio que se mantenga en la zona central de tu sartén.

3. Lavar tu sartén en el lavavajillas

Sí, te compraste este electrodoméstico para no tener que fregar, pero recuerda que la larga exposición tanto al agua como al detergente puede hacer perder eficiencia al recubrimiento antiadherente. Mejor, usa un papel para limpiar la grasa cuando se enfríe y guárdala.

4. El uso de utensilios de cocina poco recomendables

Utiliza solo utensilios de madera o silicona. Tenedores, trinchadores y similares terminan por levantar la capa protectora poco a poco. Tenlo en cuenta la próxima vez que cocines.

5. Usa siempre un poco de aceite

Por más agua que pueda tener un ingrediente, es siempre recomendable añadir unas gotas de aceite para impedir que los alimentos se peguen. Además, conseguirás proteger mucho mejor tu sartén. Mientras cocinas, recuerda mantener tu atención en lo que haces y evita tanto remover mucho la comida como dejar que se cueza demasiado. Todo sea por llevar a tu mesa el mejor plato posible.

Todo lo anterior se refiere a las prácticas más perjudiciales para tus sartenes, pero quizá tendríamos que aclararte que comprar una sartén de calidad ha de ser siempre el punto de partida. Adquirir uno de estos utensilios en una tienda no especializada te puede suponer un ahorro de unos euros que tendrás que gastarte a los pocos meses para comprar un producto que merezca la pena y que se ajuste mejor a tus necesidades.

Esperamos que no cometas más ninguno de los cinco errores con sartenes arriba descritos. Seguro que a partir de ahora te conviertes en un cocinero experto que sorprende con unos platos preparados con el cuidado y el mimo necesarios. Date el lujo diario de comer apreciando mejor los sabores y alarga la vida de tus sartenes. Notarás la diferencia desde el primer bocado.

10 datos curiosos sobre cocina saludable que quizá no sepas todavía

Una dieta sana y equilibrada es básica para la salud. Nos aporta los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para funcionar, tenemos energía, somos más productivos y disfrutamos de mejor salud. La cocina mediterránea es una de las más sanas del mundo, así que vamos a descubrir algunos datos de cocina saludable que te sorprenderán.

10 datos de cocina saludable curiosos

Antes, te recordamos que en nuestro blog encontrarás recetas saludables, como las recetas de cocina mediterránea de las que podrás coger deliciosas ideas para mejorar tu alimentación.

1. Los cacahuetes son legumbres

Aunque mucha gente los considera frutos secos, crecen bajo tierra y son una legumbre. Nos ayudan a minimizar la hipertensión y controlar el azúcar en sangre gracias a su aporte mineral, igual que las lentejas o los garbanzos.

2. Tomate: de veneno a medicina

Cuando llegó a Europa se creía que era venenoso, y en la década de 1830 se consideraba medicamento. Además, es de los pocos alimentos más saludables si los comemos en crudo que cocinados.

3. Hay que hervir con poco líquido

Más allá del tomate, tenemos que cocinar el tiempo justo los vegetales para que conserven todas las vitaminas y minerales. Además, cuanta menos agua añadamos, mejor.

4. El sushi es muy saludable

Igual que los vegetales, el pescado también pierde nutrientes al cocinarlo. Por eso, podemos comerlo crudo sin miedo, por ejemplo, en sushi o tartar.

5. Evita cortar la fruta

Cocina saludable

Una macedonia puede resultar visualmente muy atractiva, pero a la hora de la verdad perdemos muchas vitaminas al trocear la fruta. La culpa es de la oxidación producida en el contacto con el aire.

6. Las propiedades del ajo

No sabemos si espanta a los vampiros, pero sí que es imprescindible en la dieta mediterránea y que tiene increíbles beneficios para la salud. Como depurativo, antioxidante y diurético, te ayudará a reducir el colesterol y la hipertensión.

7. Uva contra los rayos UVA

Todos conocemos los peligros de los rayos ultravioleta solares. Pero lo que no todo el mundo sabe es que los antioxidantes de la uva nos protegen ante los rayos UVA.

8. El pan es bueno (con mesura)

Mucha gente evita el pan, lo cual es una decisión errónea. Puedes incluirlo en una dieta equilibrada, pues su base son los cereales, con un gran aporte energético. Eso sí, siempre que sea posible deberías comer pan integral.

9. Ensalada mixta y flora intestinal

Una ensalada con tomate, huevo, atún y cebolla nos aporta nutrientes suficientes para regular la flora intestinal. Además, al aliñarla con aceite de oliva, añadimos un alimento clave en la dieta mediterránea que protege el cerebro.

10. Los mitos del café

Ni el café descafeinado está libre de cafeína ni es el mejor estimulante. La manzana es más efectiva para mantenernos despiertos y nutricionalmente también es más rica.

Ahora que conoces estos datos de cocina saludable, solo tienes que coger los utensilios imprescindibles para tu cocina y ponerte manos a la obra.

Cocinar sano es fácil, especialmente si cuentas con las mejores herramientas.