PARA 4 PERSONAS
Dificultad: Media
Tiempo de Preparación: 20min
Cocción: 8-10 min

INGREDIENTES

  • 4 pechugas de pollo sin piel
  • 1 limón
  • 1c de harina
  • 2c de aceite de oliva
  • 4 hojas de salvia
  • 10cl de vino blanco
  • 50g de mantequilla
  • Sal
  • Pimienta

PREPARACIÓN

Frote el limón con un cepillo bajo un chorro de agua fría para limpiralo bien. Séquelo y rállelo entero con un rallador fino encima de un plato. Reserve 2c de ralladura de limón y, a continuación, corte el limón por la mitad y exprímalo. Reserve 6c del zumo. Ponga a hervir un poco de agua en un cazo pequño y escalde la ralladura de limón durante 2 minutos. Escúrrela y repita la operación para quitarle su sabor amargo. Reserva la ralladura de limón escaldada.
 
Para las pechugas de pollo
 
Ponga la harina en un plato y reboce la spechugas de pollo. A continuación, sacudelas un poco para eliminar el exceso de harina y salpimiéntalas.
 
Caliente el aceite en un paellera a fuego medio. Incorpore las pechugas de pollo y fríalas durante 1 min por cada lado hasta que queden bien doradas. A continuación baje el fuego, agregue las hojas de salvia y deje que se hagan las pechugas de 6 a 8 minutos. Mientras tanto, ponga una fuente a calentar.
 
Escurra las pechugas de pollo y páselas a la fuente caliente. Suba el fuego, agregue el vino blanco, el zumo de limón y la ralladura de limón reservada y lleva la mezcla a ebullición. Deje evaporar un poco el líquido hasta que la salsa se haya reducido a la mitad.
 
Para su emplatado
 
Apague el fuego, retire la salvia y agregue la mantequilla troceada. Deshaga la mantqeuilla batiendo enérgicamente. Vierta la salva encima de las pechugas de pollo y sírvelas enseguida.

EL TRUCO DEL CHEF
Puede acompañarlas con unos calabacines salteados, unas berenjenas y arroz blanco.

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